Wednesday, February 10, 2010

El Milagro Del Exodo - Manolo Alonso (Segunda Parte)


D-Cinema
Edición no lineal
IBC
Manolo Alonso: Pionero del Cine y la Televisión Cubana. - Alejandra E. Bouza
Viernes, 23 de Agosto del 2002

" Casi con lágrimas en mis ojos Manolo, te mando un mensaje. Desde la época en que nos conocimos, varias generaciones han pasado, y nosotros hemos asimilado esas generaciones. Porque tú, el hombre, has elaborado cosas que son interesantes, y que van a la posteridad. Y yo por eso, te felicito,
te admiro, y te quiero."

Actor, Ernesto de Gali (Los Angeles, CA)
Fruto de la unión entre Ana María García, y Jesús Alonso, oriundos de Pizarral de Salvatierra (Salamanca), Manolo Alonso nació un 23 de agosto de 1912 en la ciudad de La Habana (Cuba). Sus primeros estudios fueron cursados en el Colegio Salesiano de la Víbora, y su carrera de dibujante, en la prestigiosa Academia de Artes y Oficios de San Alejandro. Mientras estudia, crea caricaturas para la revista La Semana, de Sergio Carbo, y comienza su primera incursión en el mundo del espectáculo trabajando como recibidor de boletos, en la entrada del Teatro Campoamor, que más tarde se encargaría en administrar, junto con el Teatro Alcazar, El Encanto y Fausto.

Forma equipo con Nico Lürsen y Lucio Carranza, produciendo el primer film sonoro animado hecho en Cuba, inspirado en una tira cómica que Manolo publicaba en el periódico El País Gráfico. El proyecto, filmado en 35 mm, con una duración de dos minutos, y en blanco y negro, se tituló Napoleón: el Faraón de los Sinsabores (1937), producido el mismo año en que Ernesto Caparrós dirige La Serpiente Roja, primer largometraje sonoro cubano.

En 1938, a la edad de 26 años, Manolo vuelve a hacer historia con la fundación de RHC-Cadena Azul - Noticiero Nacional. El primer noticiero cinematográfico, que sería seguido de la adición del Noticiario America-El País y el Royal News. Fundador del semanario Chispa, con Julio César Glez Rebull, y director de la revista Lente, Manolo desarrolla la producción anual de 52 sketches cómicos que serian exhibidos en las pantallas de cine. Patrocinados por la Cerveza Polar, los sketches introducen los personajes de Chicharito y Sopeira, mejor conocidos por Alberto Garrido y Federico Piñero. Dos Cubanos en la Guerra, Cosas de Cuba, Ratón de Velorio, Garrido Gaito, Levanta Parejo, ¡Que clase de Niños! y Chicharito Alcalde, son una muestra de la dinámica labor de producción que Alonso desencadenó en la década de los cuarenta.

En 1943, emprende su incursión en el largometraje dirigiendo Hitler, Soy Yo, basada en un guión de Castor Vispo, e interpretada por Adolfo Otero, Minín Bujones, Rolando Ochoa y el debut del joven Rosendo Rosell. En 1950, colabora con Gaspar Pumarejo en el desarrollo de la televisión cubana, ejerciendo de presidente para el Canal 4 de Union-Radio-Televisión, donde produce para el show de Hallicrafters-Frigedaire, el primer sketch televisivo de Garrido y Piñero, que contó con las actuaciones de Hada Bejar y Rosendo Rosell.

En 1950, dirige 7 Muertes a Plazo Fijo, producido con un reparto de importantes figuras del cine cubano: Juan José Martínez Casado, Alejandro Lugo, Raquel Revuelta, Ernesto de Gali, Rosendo Rosell, Maritza Rosales, Adolfo Otero, Gaspar de Santelices y Manolo Coego. El film marca el comienzo de un nuevo género fílmico, el thriller-a-la-cubana, una trama de misterio, mezclada con comedia, y escenas musicales, al ritmo de las composiciones de Osvaldo Farrés.

En 1953, dirige Casta de Roble, película de género drama-rural, escrita por Alvaro de Villa, con dirección musical de Feliz Guerrero, y la cinematografía del español Alfredo Fraile, quien plasma magistralmente la belleza de los campos de Cuba. El elenco, Xonia Benguría, Angel Espasande, el mexicano David Silva, Santiago Rios, Ricardo Dantes y Antonia Valdés, representó la puesta en escena del film que consagró a Manolo como el cineasta más importante de los cincuenta. Un film que presagia el brillante futuro de un pionero que, con solamente 41 años, ya había hecho más que historia en los noticieros, el cine, y la televisión cubana.

En la sección Radio-Tele-Show, de la revista cubana Fuste’s Show, fechada en mayo de 1952, el periodista William Rebustillos calificaba la visión empresarial del cineasta como, “..una realidad,” y no, “el bello sueño de un poeta romántico.” El comentario de Rebustillos criticaba precisamente el desinterés de los gobiernos cubanos, hacia con los “sueños” de Alonso, cuando comenta, “…cada gobierno que ha pasado por la vida pública cubana, siempre – invariablemente- le ha prometido a Manolo Alonso, impulsor máximo del cine patrio, su más decidida cooperación. Después los días se amontonan, y los propósitos del Ejecutivo ceden fáciles para dar paso a la corriente política que lo absorbe todo.”

En su búsqueda de apoyo, Alonso encontró en el presidente Pío Socarrás la comprensión de un gobernante que supo valorar la importancia de los noticieros. Con Fulgencio Batista logró la creación de un fondo de la lotería, que por medio del Patronato para el Fomento de la Industria Cinematográfica Cubana, fuera destinado para la construcción de los estudios Biltmore, más tarde llamados, Estudios Nacionales, copia de los estudios mexicanos, Churubusco. Finalmente, se establece la Ley Decreto no. 2135 que crea el Instituto Nacional para el Fomento de la Industria Cinematográfica (INFICC), del que Alonso fuera presidente.

El próximo proyecto, el film Somos, sería desarrollado una vez estuviera instalado el nuevo equipo técnico en los laboratorios Noti-Color, que revelarían las primeras escenas a color de la historia del cine cubano. El comediante Guillermo Alvarez Guedes, y Xonia Benguría, hubieran sido los intérpretes del film si no fuera por el cambio político que se encargó de desmantelar el trabajo de Alonso, rápidamente expropiándole los Estudios Nacionales, que más tarde pasaron a ser la sede del departamento de animación del ICAIC.

Alonso, igual que muchos, dejó Cuba y marchó hacia Miami, donde recobraría la tenacidad del carácter emprendedor para continuar la infatigable lucha. En 1963, se muda a New York donde comienza a montar espectáculos en el Lincoln Center, con la colaboración del empresario Victor del Corral, y el siempre fiel, Rosendo Rosell. Los multitudinarios espectáculos presentaban artistas tanto del exilio como del extranjero, incluyendo a Celia Cruz, Rolando La Serie, Rafael, Sara Montiel, Pedro Vargas y Tito Puente


Produce junto a su hermano, el camarografo Bebo Alonso, La Cuba de Ayer, documental que muestra los adelantos de la Cuba pre-revolucionaria, y trabaja en el desarrollo, junto con Rene Anselmo, del WNJUTV canal 47, donde labra el futuro de la televisión hispana en los Estados Unidos.

El tiempo pasa, y la realidad del exilio se hace latente con la llegada de 7 Muertes a Plazo Fijo a las pantallas de Bueva York en representación del gobierno cubano, que usa la muestra del film expropiado para recaudar fondos. En el tomo II de Vida y Milagros de la Farándula de Cuba, Rosendo Rosell documenta una entrevista con el cineasta “..Mi título de propiedad legal sobre la película 7 Muertes a Plazo Fijo, no sólo está registrado sino que también está tatuado en la memoria del pueblo cubano… 7 Muertes a Plazo Fijo, con mi autorización se exhibió recientemente en el Festival de Cine Francés (Des 3 Continents) y ahora sin mi autorización Castro, a través de Joseph Papp, la presenta en New York…En verdad no se si me siento más golpeado y ultrajado, si en la confiscación que sufrí en Cuba o en presenciar como aquí en New York, Castro exhibe mi película mezclando mi nombre, con la ganga cinematográfica cubana.”

Este viernes, 23 de agosto, una de esas grandes glorias de Cuba, cumplirá 9 décadas de sueños y logros. En nombre de toda esa audiencia que disfrutó de su obra, tanto en la Cuba de Ayer, como en la del exilio, felicitamos a Manolo, a nuestra gloria de la Época Dorada del cine cubano, y le decimos, ¡Gracias Maestro!

Alejandra E. Bouza
satyajitray@cine.com

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